sábado, 4 de diciembre de 2010

Right now

A veces me pongo a pensar en la cantidad de cosas que suceden en todo el mundo, y en cómo suceden al mismo tiempo.  

En este mismo momento una persona está muriendo y otra está naciendo. Una mujer le está diciendo a su esposo que se va a ir de su hogar y un hombre le está pidiendo matrimonio a su novia. Una chica celebra su cumpleaños con sus amigos, otra está llorando porque nadie la llamó para felicitarla porque era su día. Un chico está escuchando la misma canción que yo, una chica llora porque Jack se muere y la deja a Rose sola después que se hunde el Titanic. Le están robando a un chico en la calle y una mujer está ganando la lotería. Mientras yo acabo de cenar, una mujer en Japón se está despertando. Papeles de divorcio están siendo firmados mientras una pareja recién casada sale de la Iglesia. Una chica llora en su casa, se siente incompleta; una pareja está celebrando su amor, completándose el uno al otro. 

El temor, el dolor, el amor, la soledad, la felicidad, la tristeza, la rabia, el sufrimiento, la alegría, la bondad... todo está sucediendo en este mismo instante, y no importa que esto sea leído hoy, mañana, o en tres meses... la historia siempre se va a repetir. Son cosas que pasan constantemente: la vida se acaba para algunos en este instante y comienza para otros. Hay personas aburridas con su vida y otras luchando para vivir. Alguien acaba de cambiar su vida, alguien sufre por amor, alguien termina su tarea y una mujer se acaba de enterar que está embarazada. Más de un millón de personas se van a ir a dormir en un rato, mientras otro millón está recién despertando. 

Me cuesta concebir que el mundo sea tan grande como para que tantas cosas pasen al mismo tiempo,es algo que siempre me sorprende y nunca dejará de hacerlo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Noviembre

Odio esta sensación de estar cerca del final pero que no termine, practicamente uno está atrapado en Noviembre. Si bien es el anteúltimo mes, es como el más largo. El más amargo. 
Diciembre se pasa volando, sin que uno se de cuenta ya está gritando "¡Feliz Navidad!" y abriendo regalos. Y luego de cuatro fotos en familia ya está despidiendo el año con una copa de Champagne en la mano.

Pero Noviembre... Noviembre es un parto, es saber que estás a un paso de poder descansar, salir con amigos y poder estar tranquila y sabés que queda poco. Lo peor es que tanta espera hace que los días tengan 48 horas, pero en realidad, no tienen 48 horas, uno hace más cosas en el mismo tiempo y eso lleva a más cansancio (sin contar que ya se tiene todo el cansancio del año sobre nuestos hombros).
Inclusive contás los días que faltan, son veinte, ¿tal vez? Pero no importa, porque pueden parecer pocos pero en sí van a ser un montón. Porque van a ser largos; muy largos. 
A la vez, miro para atrás y no puedo creer todo lo que me pasó este año, todo lo que sucedió. Todos los cambios vertiginosos que pasaron en mi vida y me hace pensar en todos los que van a venir. Pero eso ya es algo para otra entrada.

Pero al fin y al cabo va a ser como siempre. Sin que me de cuenta, me voy a encontrar dando vuelta la página de mi agenda y voy a leer la fecha "1 de Diciembre" y voy a pensar en lo rápido que Noviembre se fue.

jueves, 11 de noviembre de 2010

I'll be there for you, 'cause you're there for me too.

El otro día me di cuenta que recuperé algo que había perdido hace un tiempo. Me habían dicho ya que mi risa parecía falsa a veces y parecía forzada. Como si la estuviera fingiendo.
Pero hasta yo me daba cuenta de eso, si bien las cosas me daban risa, me daban alegría y lograban llenar momentánemanete ese hueco que tenía (por algo que me habían arrancado sin que yo estubiera lista) no podía sentir esa sensación en el pecho, ese calorcito que provocaba la risa: esa sensación de liberación luego del espasmo y que hacía que uno se sintiera mejor. Algo me trababa, me lo impedía...
Parecía como si a partir de Marzo me hubiese olvidado como era mi risa; la había perdido. Simplemente no la encontraba. Si bien me reía (que no se mal entienda con que nada me daba risa), no era natural. No era mi risa. 
Y el otro día, riendo con mis amigos, me di cuenta que lo había recuperado, que era algo que salía de forma natural y que realmente lo sentía.
En estos momentos uno se da cuenta la influencia y la gran ayuda que son los amigos, la forma en la que los otros nos afectan y nos ayudan a salir. Nos ayudan a encontrarnos a nosotros mismos y a solucionar los problemas con otras personas. Nos ayudamos entre todos, porque no hay ser humano que pueda estar solo en este mundo.
Nunca hubiese podido seguir adelante sin la ayuda de mis amigos, siempre que recuerdo los momentos más tristes, ellos estuvieron ahí; para abrazarme, para contenerme, para decirme que todo iba a estar bien y que tenía que seguir adelante sin importar lo duro que fuese. No voy a nombrar a esas personas, porque ellos saben quienes son, saben a qué me refiero, saben lo mucho que los amo y todo lo que les agradezco. 
Me hicieron reir, me hiciron recuperar lo que había perdido, me hacen feliz y hacen que nunca me sienta sola.
Quiero que sepan lo mucho que son para mi, aunque a veces siento que las palabras no bastan para decirlo.

viernes, 5 de noviembre de 2010

¿Hay alguien?

Banda de veces me encontré apretando el botón "nueva entrada" y después me vi incapaz de escribir una. Ya sea por falta de tiempo, falta de energía, falta de inspiración... Espero que hoy sí pueda hacerlo.
Últimamente, luego de ver como todas mis amigas están comenzando a salir con chicos, mil quinientas preguntas comienzan a saltar en mi cabeza. Una de las más molestas es... ¿Hay alguien para mi allá afuera?
Simplemente veo como mis amigas tienen a esa persona especial para ellas, ese amor adolescente tan puro e intenso y me hace preguntarme si voy a poder vivir todo eso. Si realmente me voy a enamorar de alguien y ese alguien se va a enamorar de mi, si voy a tener a alguien que cuando me equivoque esté allá para abrazarme y que nos riamos juntos, alguien con quien hablar y poder confiar (que no sea una amiga). Alguien que me diga cosas lindas, que me abraze porque quiere estar conmigo, porque me ama; que me mande mensajes, me llame, me firme el muro de Facebook y me hable por msn. Alguien que me haga sonreir como una tonta cuando me dice algo tierno, que me haga brillar los ojos y sentir que el corazón se me va a salir, que me haga sentir mariposas en el estómago. Alguien que me haga feliz. Alguien que me haga sentir especial, que me haga reir. 
Pero también quiero tener a alguien a quien yo pueda darle todo mi amor, alguien a quien pueda darle sorpresas, abrazarlo, besarlo y escucharlo. A quien yo pueda ayudarlo; así sea escuchándolo o dándole una mirada indicándole que todo va a estar bien...
Una persona con la que pueda vivir un montón de cosas nuevas, alguien a quien realmente le importe. Alguien en quién pueda confiar y hablar, sobre todo hablar. Simplemente quiero a alguien a quien yo ame y que me ame.
A veces me pregunto cuándo va a llegar la calma después de todo lo que pasé, when it's going to be my turn.

jueves, 28 de octubre de 2010

Popurrí

Tengo ganas de escribir algo y me sucede que no se qué escribir. Digamos que no estoy en mi mejor momento emocional, estoy en esos días que culquier mujer parece embarzada porque sus hormonas se (y la) alteran y por cualquier cosa te dan ganas de matar a alguien... en fin. Tengo ganas de hablar sobre como todos están consiguiendo parejas este año.
Siento que dentro de un tiempo ya va a ser algo como:
Lía: ¿Salimos?
[Inserte:nombre:de:cualquier:amiga:con:pareja]: No, no puedo, le prometí a [inserte:nombre:de:novio] que iba a salir con él.
Y yo viendo películas románticas en mi casa, comiendo helado, con la caja de pañuelitos al lado de mi cama y hablándole a mi gata. (Conclusión: más sola que Adán y Eva en el día de la madre.)
Ay, ya sueno como una mujer celosa de que sus amigas sean felices y tengan pareja... ¡pero juro que no es así!  Soy re feliz de que mis amigas tengan novio o anden en algo porque las quiero un montón y lo único que quiero es verlas feliz. (Demasiado drama, mejor cambio de tema para que esto no se paresca a una telenovela 'prime time' de Canal 13).
Ay mamita mía, se acercan duros momentos en los que las evaluaciones y trabajos prácticos se juntan y el tiempo se acorta. ¡Como odio eso! Son como tsunamis, vienen te destrozan todo, te alteran y después se van y todo se calma. Pero bueno, es el último tsunami del año, después se descansa y se toma solsito.
Leo esto y me río, alto popurrí quedó. Pero bueno, así va a ser este blog, un lugar para volcar mis pensamientos y reflexiones. Puede que tenga coherencia y sigan un hilo razonable como que no, eso depende de mi día, mi humor y en qué esté pensando. 

domingo, 24 de octubre de 2010

Remember

Es en estos momentos cuando uno en vez de llorar tiene que mirar hacia el pasado y sonreir, ¿verdad? Recordar los hermosos momentos que pasé y poder agradecer que los pude compartir con ella.
Hace exactamente tres años allí estaba yo con mi mamá, en el Estadio Pepsi Music gritando como una loca, al ritmo de The Fantasy cuando la canción estaba por terminar y Shannon pateó la batería y Jared se despidió. Cuando estaba totalmente ansiosa por verlos cara a cara, hablarles y pedirles un autógrafo.
Hace tres años que los vi y que hablé con Jared que me tiró un beso y me sonrió mientras me tocaba mi mano y después firmó mi remera.
Y vos estuviste ahí, me acompañaste (siendo la única madre que acompañaba a su hija al recital de 30 Seconds to Mars y me acuerdo que todas las chicas con las que hablaba decían 'Que envidia, ojalá mi mamá me acompañase a un recital') y te reiste conmigo, filmabas mientras yo gritaba como loca y saltaba. ¡Como me hiciste la gamba! Dios, que genia que sos mamá. Es por esos momentos que después de una lágrima viene una sonrisa, porque se que tuve a la mejor mamá del mundo, que me acompañó, me entendió, me escuchó y me amó como a nadie. Y yo se que siempre va a estar conmigo, porque nunca se va a ir definitivamente mientras alguien la recuerde. Y ese alguien, voy a ser yo.

Can't believe it.

Ese vacío en el pecho, ese nudo en la garganta, ese ardor en los ojos... todo eso es lo que siento.
¿Y lo peor de todo? No es nada puntual, nada. Solamente es ese sentimiento de extrañar a alguien, a alguien que se llevaron injustamente, cuando no era el momento. 
Es raro, casi van a ser ocho meses y todavía me cuesta creerlo. 


Pintó el bajón, que cagada.