lunes, 15 de noviembre de 2010

Noviembre

Odio esta sensación de estar cerca del final pero que no termine, practicamente uno está atrapado en Noviembre. Si bien es el anteúltimo mes, es como el más largo. El más amargo. 
Diciembre se pasa volando, sin que uno se de cuenta ya está gritando "¡Feliz Navidad!" y abriendo regalos. Y luego de cuatro fotos en familia ya está despidiendo el año con una copa de Champagne en la mano.

Pero Noviembre... Noviembre es un parto, es saber que estás a un paso de poder descansar, salir con amigos y poder estar tranquila y sabés que queda poco. Lo peor es que tanta espera hace que los días tengan 48 horas, pero en realidad, no tienen 48 horas, uno hace más cosas en el mismo tiempo y eso lleva a más cansancio (sin contar que ya se tiene todo el cansancio del año sobre nuestos hombros).
Inclusive contás los días que faltan, son veinte, ¿tal vez? Pero no importa, porque pueden parecer pocos pero en sí van a ser un montón. Porque van a ser largos; muy largos. 
A la vez, miro para atrás y no puedo creer todo lo que me pasó este año, todo lo que sucedió. Todos los cambios vertiginosos que pasaron en mi vida y me hace pensar en todos los que van a venir. Pero eso ya es algo para otra entrada.

Pero al fin y al cabo va a ser como siempre. Sin que me de cuenta, me voy a encontrar dando vuelta la página de mi agenda y voy a leer la fecha "1 de Diciembre" y voy a pensar en lo rápido que Noviembre se fue.

jueves, 11 de noviembre de 2010

I'll be there for you, 'cause you're there for me too.

El otro día me di cuenta que recuperé algo que había perdido hace un tiempo. Me habían dicho ya que mi risa parecía falsa a veces y parecía forzada. Como si la estuviera fingiendo.
Pero hasta yo me daba cuenta de eso, si bien las cosas me daban risa, me daban alegría y lograban llenar momentánemanete ese hueco que tenía (por algo que me habían arrancado sin que yo estubiera lista) no podía sentir esa sensación en el pecho, ese calorcito que provocaba la risa: esa sensación de liberación luego del espasmo y que hacía que uno se sintiera mejor. Algo me trababa, me lo impedía...
Parecía como si a partir de Marzo me hubiese olvidado como era mi risa; la había perdido. Simplemente no la encontraba. Si bien me reía (que no se mal entienda con que nada me daba risa), no era natural. No era mi risa. 
Y el otro día, riendo con mis amigos, me di cuenta que lo había recuperado, que era algo que salía de forma natural y que realmente lo sentía.
En estos momentos uno se da cuenta la influencia y la gran ayuda que son los amigos, la forma en la que los otros nos afectan y nos ayudan a salir. Nos ayudan a encontrarnos a nosotros mismos y a solucionar los problemas con otras personas. Nos ayudamos entre todos, porque no hay ser humano que pueda estar solo en este mundo.
Nunca hubiese podido seguir adelante sin la ayuda de mis amigos, siempre que recuerdo los momentos más tristes, ellos estuvieron ahí; para abrazarme, para contenerme, para decirme que todo iba a estar bien y que tenía que seguir adelante sin importar lo duro que fuese. No voy a nombrar a esas personas, porque ellos saben quienes son, saben a qué me refiero, saben lo mucho que los amo y todo lo que les agradezco. 
Me hicieron reir, me hiciron recuperar lo que había perdido, me hacen feliz y hacen que nunca me sienta sola.
Quiero que sepan lo mucho que son para mi, aunque a veces siento que las palabras no bastan para decirlo.

viernes, 5 de noviembre de 2010

¿Hay alguien?

Banda de veces me encontré apretando el botón "nueva entrada" y después me vi incapaz de escribir una. Ya sea por falta de tiempo, falta de energía, falta de inspiración... Espero que hoy sí pueda hacerlo.
Últimamente, luego de ver como todas mis amigas están comenzando a salir con chicos, mil quinientas preguntas comienzan a saltar en mi cabeza. Una de las más molestas es... ¿Hay alguien para mi allá afuera?
Simplemente veo como mis amigas tienen a esa persona especial para ellas, ese amor adolescente tan puro e intenso y me hace preguntarme si voy a poder vivir todo eso. Si realmente me voy a enamorar de alguien y ese alguien se va a enamorar de mi, si voy a tener a alguien que cuando me equivoque esté allá para abrazarme y que nos riamos juntos, alguien con quien hablar y poder confiar (que no sea una amiga). Alguien que me diga cosas lindas, que me abraze porque quiere estar conmigo, porque me ama; que me mande mensajes, me llame, me firme el muro de Facebook y me hable por msn. Alguien que me haga sonreir como una tonta cuando me dice algo tierno, que me haga brillar los ojos y sentir que el corazón se me va a salir, que me haga sentir mariposas en el estómago. Alguien que me haga feliz. Alguien que me haga sentir especial, que me haga reir. 
Pero también quiero tener a alguien a quien yo pueda darle todo mi amor, alguien a quien pueda darle sorpresas, abrazarlo, besarlo y escucharlo. A quien yo pueda ayudarlo; así sea escuchándolo o dándole una mirada indicándole que todo va a estar bien...
Una persona con la que pueda vivir un montón de cosas nuevas, alguien a quien realmente le importe. Alguien en quién pueda confiar y hablar, sobre todo hablar. Simplemente quiero a alguien a quien yo ame y que me ame.
A veces me pregunto cuándo va a llegar la calma después de todo lo que pasé, when it's going to be my turn.