A veces me pregunto qué estarías haciendo en este momento. ¿Lavando los platos? ¿Te habrías enganchado y ahora estarías viendo el final de Malparida? ¿Viendo el partido de San Lorenzo con papá? ¿Estaríamos comiendo en algún restaurant? ¿Qué hubiésemos comido hoy? ¿Qué sería de mi vida hoy?
No lo se, y nunca lo voy a poder saber. Hay tantas cosas que nunca voy a poder saber, cosas que vos sola sabías. Respuestas que vos conocías y palabras que solamente vos podías decirme.
Te extraño y mucho. Extraño esa forma única que tenías de leerme como un libro abierto, podías decirme con solo mirarme a los ojos si tenía fiebre o no, si estaba triste o no o si me pasaba algo. Podías saber qué pasaba por mi cabeza o el momento exacto en el que necesitaba un abrazo. Sabías cómo iba a reaccionar y tal vez qué cosas me podrían llegar a gustar.
Extraño tu comida, tus fideos con salsa blanca y jamón, tus arrollados de atún, ese coso raro que hacías de pollo... extraño ese toque de mamá que le dabas a las comidas que no sé qué era pero espero poder dárselo yo también a mis hijos.
Extraño esos abrazos de oso que me dabas siempre y el calorcito que sentía en tus brazos.Extraño esos consejos útiles o la forma en la que podíamos hablar sin problemas. Éramos como mejores amigas pero muchísimo mejor, eramos madre e hija.
Y me da miedo el futuro que está viniendo, porque sé que va a haber miles de momentos en los que te voy a necesitar y no vas a poder estar.
El más cercano es la entrega de diplomas, siempre te imaginé gritando de felicidad, sintiéndote orgullosa y aplaudiendo mientras me entregaban mi diploma y papá al lado tuyo sacando fotos.
No puedo evitar pensar tampoco en cuando me case o tenga hijos. No sé si es fantasía o no, pero yo de chica y no tan chica siempre soñé que en esos momentos vos ibas a estar ahí ayudándome con todo. Me ibas a ayudar con los preparativos de mi casamientos y con las cosas del bebé. Siempre me imaginé que ibas a venir y yo iba a estar con la panza de embarazada y me ibas a traer algo rico para comer para sacarme el antojo. Siempre soñé que me ibas a contar anécdotas mías y que ibas a poder llegar a conocer a tus nietos y ellos iban a tener a la mejor abuela del mundo.
Es horrible pensar que no vas a poder estar ahí cuando lo necesite, que no me vas a poder dar ese abrazo que siempre me dabas para calmarme o no vas a poder acariciarme el tabique de la nariz hasta que me duerma.
Y la verdad, es una mierda, pero yo voy a seguir adelante porque vos me hiciste fuerte. Vos me diste un ejemplo de nunca bajar los brazos, no importa qué pasase ni qué tan poco prometedoras fueran las cosas.
Por eso, por vos y por mí, voy a seguir adelante porque aunque sea difícil de creer, vossiempre vas a estar conmigo.
Y aunque suene tonto, esta parte de un FanFic que estaba leyendo hoy me hizo acordar a vos porque sentí que eso era algo que vos me dirías en una situación así. Y digamos que desde que lo leí, no pude evitar pensar en todas las cosas que escribí arriba.
'Mrs. Higurashi handed the plate to Kagome and sat on the bed next to her. "When I was your age I felt the world would end practically every weekend. One time a boy I liked found an old poem… it was more like a love letter… that I had written to anther boy I had a crush on before him. I thought my life was over." She looked at her daughter. "Im not saying that what your going through is the same… I just want you to know that the world may spin, you may get sick or get hurt, but the world will not end. Even if you need to lay low for a while, the problem will be there later. It just won't be as painful and one day, like how today is for me, you can tell this story to your children when they feel like their world is going to..lets face it.. hell."
Kagome looked at her mom and smiled. "It really hurts"
Her mother stood up, leaned down and kissed her on the head. "I know" she walked out of the room "It always does"'