Muchas veces me acuesto en mi cama y me pongo a pensar sobre qué sería mi vida si las cosas hubiesen sucedido de otra forma o si no hubiesen sucedido. Miles de veces en mi cabeza no paro de inventar hipotéticas situaciones sobre cómo habría sido mi vida si las cosas se hubiesen dado de forma distinta. Con esto no quiero decir que me arrepiento de haber hecho cosas o de haber tomado decisiones, al contrario, yo soy de esas personas que nunca se arrepienten de lo que hacen pero no por eso voy a evitar preguntarme "cómo hubiese sido mi vida si..." ¿no?
Pero hoy, viendo un capítulo de Misfits me dí cuenta que en general las cosas pasan por alguna razón. No me voy a ir para el lado de lo religioso de que "Dios tiene un plan para vos y lo que sucedió sucedió porque así era el plan". No, para nada. Para mi el mundo es como una gran red en la que todos estamos conectados; cada cosa que hacemos, cada hilo que movemos afecta a otra persona porque estamos conectados en una relación dinámica. Tal vez lo sucedido para uno es lo peor que le pudo haber pasado pero ¿quién sabe si eso que te sucedió a vos no terminó marcando una diferencia en la vida de otro? Nadie, y eso es lo maravilloso de todo esto. Esa relación que tenemos todos es la que me fascina; esa sensación de que todos afectamos las vidas de todos y que no hay nada para evitarlo ni tampoco comprobarlo. Y también me hace pensar que uno siempre piensa: "uhh no me podría haber salido peor" pero lo que nadie realmente razona es que sí podría haber salido peor y que probablemente lo que sucedió, aunque parezca lo peor, pudo haber terminado siendo lo mejor.
Por eso, creo que lo mejor es seguir adelante y no ponerse a pensar en cambios que hubieses hecho para modificar tu pasado, sino en cosas que querés hacer en tu presente para cambiar tu futuro, porque esas son las que valen.
lunes, 14 de marzo de 2011
miércoles, 9 de marzo de 2011
El comienzo del fin
Mañana es el día, mañana es es el último primer día de clases que voy a tener en la secundaria. ¡Es muy loco! Mañana es el día de volver a la rutina, esa misma rutina de ver a todos todos los días, la rutina de salir tarde, la rutina de quedarse hasta la madrugada estudiando o haciendo tareas. Volver a los nervios de tener evaluaciones, el dormir poco y de casi no pasar tiempo en casa. Esa rutina de no tener tiempo para descansar, no tener tiempo para estar casi en la computadora, de tampoco tener ganas de estar en la computadora por el cansancio. Saber que no voy a tener tiempo para leerfanfics, ver películas o ver series, tomar clases de hip hop o salir con otros amigos.
Este año estoy segura de que va a ser un gran año y no hay nada que lo pueda evitar, estoy completamente decidida a que así lo sea. Pienso poder hacer todo lo que quiera y poder manejar los tiempos; tratar de llegar a un buen equilibrio. Sé que me voy a encontrar el tiempo para hacerlo, no pienso dejar nada de lado. No pienso perder amistades, dejar de leer fanfics o de atrasarme con las series. Tampoco voy a dejar de ir al cine o al teatro. Se que todo lo que necesito es: descansar bien, aprovechar los momentos, administrar el tiempo (una agenda -que ya tengo) y lo más esencial de todo: organizarme. Sí, eso, organizarme...
Aunque parece mentira, mañana es el comienzo del fin, el comienzo de quinto año que es el final de esta gran etapa de la secundaria. Esa etapa en la que viví tantas cosas... Por una parte tengo miedo porque ir mañana a la escuela es aceptar que volvemos a todo lo que mencioné arriba. Es aceptar que este año rindo el BI, es aceptar que este año me gradúo, es aceptar que este año me voy de viaje de egresados y es aceptar que este año hago la fiesta. Y obviamente hacer la fiesta e irme de viaje son cosas increíbles, pero shockea saber que algo que esperé durante cinco años está cerca y sobre todo con lo que eso significa. Al aceptarlo se va a volver todo muy real.
Igual, debo reconocer que ir a la escuela no es tan malo como mencioné arriba, creo que exageré un poco ya que también está lleno de cosas buenas. Amigos, risas, momentos muy graciosos, experiencias que no se pueden volver a vivir, momentos irrepetibles, almuerzos divertidos en los que nos juntamos todos y de esa unidad en la que sabemos que estamos todos en la misma y tenemos que seguir adelante.
También creo que estoy nerviosa por empezar porque sé que mis días en el Lengüitas están contados y honestamente, esa escuela se convirtió en un segundo hogar para mi (y este año creo que va a ser el primero) y viví un montón de cosas. Un millón de cosas buenas. Esa escuela me vio crecer, me vio reír y me vio sufrir. Creo que también duele saber que mañana comienza mi último año ahí.
En fin, todos estos sentimientos de fin me hacen acordar a los momentos cuando unacomedia musical llega a su final y viene el gran número de cierre en el que hay que dejar todo para que sea inolvidable. Porque en sí, este año es el acto final.
Y allá voy, a dejar todo hasta que caiga el telón. Así es como mañana comienza el principio del fin.
Este año estoy segura de que va a ser un gran año y no hay nada que lo pueda evitar, estoy completamente decidida a que así lo sea. Pienso poder hacer todo lo que quiera y poder manejar los tiempos; tratar de llegar a un buen equilibrio. Sé que me voy a encontrar el tiempo para hacerlo, no pienso dejar nada de lado. No pienso perder amistades, dejar de leer fanfics o de atrasarme con las series. Tampoco voy a dejar de ir al cine o al teatro. Se que todo lo que necesito es: descansar bien, aprovechar los momentos, administrar el tiempo (una agenda -que ya tengo) y lo más esencial de todo: organizarme. Sí, eso, organizarme...
Aunque parece mentira, mañana es el comienzo del fin, el comienzo de quinto año que es el final de esta gran etapa de la secundaria. Esa etapa en la que viví tantas cosas... Por una parte tengo miedo porque ir mañana a la escuela es aceptar que volvemos a todo lo que mencioné arriba. Es aceptar que este año rindo el BI, es aceptar que este año me gradúo, es aceptar que este año me voy de viaje de egresados y es aceptar que este año hago la fiesta. Y obviamente hacer la fiesta e irme de viaje son cosas increíbles, pero shockea saber que algo que esperé durante cinco años está cerca y sobre todo con lo que eso significa. Al aceptarlo se va a volver todo muy real.
Igual, debo reconocer que ir a la escuela no es tan malo como mencioné arriba, creo que exageré un poco ya que también está lleno de cosas buenas. Amigos, risas, momentos muy graciosos, experiencias que no se pueden volver a vivir, momentos irrepetibles, almuerzos divertidos en los que nos juntamos todos y de esa unidad en la que sabemos que estamos todos en la misma y tenemos que seguir adelante.
También creo que estoy nerviosa por empezar porque sé que mis días en el Lengüitas están contados y honestamente, esa escuela se convirtió en un segundo hogar para mi (y este año creo que va a ser el primero) y viví un montón de cosas. Un millón de cosas buenas. Esa escuela me vio crecer, me vio reír y me vio sufrir. Creo que también duele saber que mañana comienza mi último año ahí.
En fin, todos estos sentimientos de fin me hacen acordar a los momentos cuando unacomedia musical llega a su final y viene el gran número de cierre en el que hay que dejar todo para que sea inolvidable. Porque en sí, este año es el acto final.
Y allá voy, a dejar todo hasta que caiga el telón. Así es como mañana comienza el principio del fin.
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