lunes, 24 de noviembre de 2014

And I will always end up here.

¿Por qué será que lo mío es llenarme de cosas que hacer? Taparme de planes, de ideas, de trabajos, de estudio, de fan clubes, de convenciones, de problemas. Siempre buscando algo que me mantenga la mente oupada.

Aunque este año me excedí, maybe I took it a little too far. Tal vez no fue mi culpa, tal vez fue 50:50 con la vida. Pero sin importar la culpa, el resultado es el mismo: estoy agotada.

Agotada de todo, agotada de pensar que cocinar, agotada de sentarme a estudiar, agotada de cumplir un horario, agotada de pensar en tomarme un día de descanso y agobiarme con culpa, agotada de siempre tener cosas que hacer. Siempre hay algo que puedo hacer para optimizar, siempre hay algo que se puede hacer para ser un poco más eficiente.

Este año, desde que empezó fue una montaña rusa de sentimientos. Me di cuenta de muchas cosas, cosas que tuve y tengo que aceptar. Tuve que vaciar una casa desde cero, tuve que pasar por muchos problemas para tener lo que tengo ahora. Tuve que pasar horas de estudio. Horas de exprimirme el cerebro hasta no poder más con tal de poder aprobar.  Siento que llegué a un punto en el que mi cuerpo no puede más, se sequedó sin energías hace dos meses y estaba andando en esas pilas propias de reserva que no tienen repuesto. Necesito vacaciones y las necesito ya. No exagero ni agrando las cosas: simplemente digo lo que siento y siento que si no termino ya, no se como voy a hacer para llegar viva a fin de año.