sábado, 30 de abril de 2011

What the fuck am I doing here?

Eso es algo que últimamente me pregunto mucho. No solo yo, diría que todos. Esa necesidad de tener que encontrar una buena razón para seguir de pie, de no rendirse, es algo que nos atormenta.
Por una parte, ya sacrificamos todo un año por esto (quedándonos días hasta las 7:30 de la tarde y ver como todos nuestros amigos se iban a dormir la siesta, salir con amigos o ver una película) e invertimos un montón de tiempo y dinero. Tiempo de nuestra adolescencia que no vamos a poder recuperar, dinero (mucho dinero) y dedicación
Pero, si lo pensamos bien, todavía nos falta lo peor. Nos falta practicar, estudiar, horas y horas por sacrificar en la escuela, horas de sueño perdidas y salidas rechazadas. Nos quedan un montón de cosas por pasar, yo diría que lo peor. 
Y ahí es cuando veo la balanza y veo lo desequilibrada que está; no se puede llevar una vida sociable (llena de tiempo libre y suficiente sueño) y hacer el BI completo a la vez. No, no se puede. Uno tiene que sacrificar algo y tal vez hasta pueden ser varias cosas.
Y ahí es cuando la motivación entra, cuando ves que la balanza general está muy desequilibrada y las ganas de vivir y ser libre pesan muchísimo más que las del BI completo. Ahí es cuando te das cuenta que tenés que llenar esa balanza para compensar y que el BI le pueda hacer frente a todo eso. 
¿Qué nos motivó a hacerlo? ¿Que nos mantiene motivados a seguir haciéndolo? Hay mil quinientas respuestas diferentes y dependen de cada persona.
Por lo que escucho y lo que veo, hay personas que lo tomaron como un auto-desafío, esa necesidad de hacerlo para ver si podían o no. Si se era capaz. Otras, se metieron en esto sin ver lo que realmente era y después se arrepintieron; pero no quieren renunciar por todo el dinero que llevan invertido.

Después, están los que se quieren ir a estudiar afuera o conseguir una beca en algún lado y saben que hacer el BI les va a abrir las puertas o tal vez les van a facilitar un poco las cosas. Y por último, creo, están los que lo quieren hacer como curso pre-universitario. Quieren aprovechar el conocimiento, la preparación y todo lo que el BI te puede llegar a brindar.
Y ahora es cuando viene la pregunta principal, ¿dónde entro yo? ¿mi motivación es lo suficientemente grande para balancear mi balanza?

Y mi respuesta es .

Tengo muchísimas explicaciones del porqué y creo que estoy motivada por varios lados: ya llegué hasta acá, no voy a bajar los brazos después de haber peleado tanto. Llevo invertido mucho tiempo y dinero como para renunciar así como así. Después, si bien yo le prometí a mi mamá cuando me estaba despidiendo de ella que iba a hacer que ella y mi papá se sintieran orgullosos de mí (promesa que planeo mantener y que me hace seguir en los momentos más duros, aun cuando me planteo tirar todo a la mierda); siento que esto es algo 99% mío. ¿A qué me refiero? Siento que si lo dejo no me lo voy a poder perdonar nunca. Siento que va a significar que me acobardé a la primera de cambio, cuando las cosas se pusieron difíciles. Siento que va a significar que no pude y eso sería un asesinato definitivo a mi ego y mi autoestima. Y por último, pero no por eso menos importante, el BI me está ayudando. Me está ayudando a ser más organizada. A manejar mejor los tiempos, a organizarme para estudiar y llegar a las cosas con tiempo, ¡a usar la agenda! y a tener que ir resolviendo a veces las cosas sobre la marcha.



Obviamente hay días que miro por la ventana en el colectivo a las 8 de la noche cuando vuelvo a mi casa, cuando son las 6:30 de la tarde de un viernes y sigo en la escuela después de 11 horas de estar en el mismo lugar, cuando me levanto un martes a las 6:30 AM y estoy cansada como si fuera un viernes, cuando llego a mi casa a las 8:30 de la noche y pienso en toda la tarea que tengo que hacer para el otro día, me encuentro pensando en todo esto: "¿Por qué me metí acá? ¿Qué mierda hago haciendo el BI? Soy suicida. Voy a morir. 'Nunca nadie murió haciendo el bi' Siempre hay una primera vez para todo. Quiero dormir. Mátenme. ¿Por qué mierda elegí arte? La puta madre no llego con nada. Mátenme. Quiero dormir. Mátenme. Voy a morir" 


Soy humana y por eso me cuestiono todo el tiempo lo que estoy haciendo, pero la clave es buscar el balance y organizarse. Eso es lo que estoy tratando de hacer y lentamente lo voy logrando (creo). Porque no pienso dejar el BI, lo pienso dar y dar lo mejor de mi y pienso dar una lucha a capa y espada para defender mi vida social. Tendré que sacrificar algunas cosas para poder hacer otras, pero sé que lo voy a lograr. Porque aunque cueste, haya colapsos y llore, malhumor, mucho cansancio y a veces tenga que dejar de hacer algunas cosas para hacer otras, sé que se puede y sé que voy a poder.

martes, 12 de abril de 2011

Hay veces que simplemente no doy más...

Debería estar estudiando, pero estoy acá. Debería estar ordenando ropa, leyendo Hobsbawm, leyendo Romero, leyendo La Casa de Bernarda Alba, leyendo Química y geografía y sin embargo estoy acá. No sé que es; ¿será que tengo el cerebro quemado por el día? Ya no doy más. 


Últimamente me pasa que hay gente que no soporto, cosas que no tolero, reacciones, discusiones que no puedo soportar más. Yo sé que son personas buena onda, gente copada y divertida pero... ¿Cuando las veo todos los días en promedio de 10 horas? ¿Cuando hay personas a las que veo inclusive por más tiempo? Me cansa. A los que antes toleraba ahora me da ganas de matarlos. Después de haber descansado durante tres meses de algunas boludeces ahora tengo que volver y la verdad, jode. 


Yo sé que son personas copadas y buena onda, pero hay veces que no se dan cuenta que hay cosas que ya no da hacerlas, comentarios que no va decirlos y formas de comportarse que no hay que tener. Noto que cada día me vuelvo más y más intolerante con las personas, cada día soporto menos. Pero les juro, cansa. Porque además, cuando uno duerme poco está más sensible, tolera menos y tiene peor humor. Yo siempre trato de estar bien, de levantarla y sonreír: buen humor a todo lo que se pueda. Pero hay veces que me cansa y no se puede y me tengo que morder la lengua para no terminar gritando o diciendo cosas de las cuales me podría arrepentir. 


Cada día estoy más harta que venga un grupo de pelotudas en los recreos y me cope el aula, estoy harta de los mismos comentarios colgados que son para matarse, de la necesidad de algunas personas en resaltar en todo, de tener que llamar la atención, de tener que ser diferentes, de los chistes malos, de creerse más de lo que se es... 


Si bien sé que el IB sería insoportable si no fuese por esas personas, hay momentos en los que hay bastantes a los que no soporto. No voy a decir todos porque eso sería generalizar y lo convertiría en una mentira, pero no miento si digo que son muchos los que entran en esa lista.
Y también, el hecho de que vengan profesores y se crean que son las únicas materias de las cuales me tengo que ocupar y den un montón de tarea es un factor importante. En fin, soy como una mini-bomba de tiempo; en cualquier momento exploto


Igual creo, que lo de recién fue producto de mi PMS, mi cansancio y el stress de saber que tengo que hacer un montón de cosas. En fin, shit happens.  

lunes, 4 de abril de 2011

¡Que noche increíble!

Todavía no me pueden bajar de la nube que tengo, todavía no me pueden borrar la sonrisa que tengo tatuada ni la emoción constante. No, nada de eso me pueden sacar porque sigue ahí, muy reciente. ¡Que emoción! ¡Que felicidad saber que estuve ahí! Que soy una de las pocas personas que puede afirmar que los vio en vivo las dos veces que vinieron! ¡Que felicidad haber podido ser parte de esto! Todavía recuerdo esas ansias que sentía cuando vi que faltaba una hora para que empezara el recital y la banda telonera no paraba de tocar. De pronto paró y prendieron las luces, comenzaron a poner la batería y a preparar el escenario para ellos. ¡Sí! Ellos. De pronto las luces se apagaron y Shannon comenzó a tocar la primera parte de Escape, generando expectativa con las luces que te volaban la cabeza. Después se escuchó la guitarra de Tomo y por último la voz de Jared
La desesperación de no verlo pero escucharlo era terrible. Necesitaba verlos a los tres. Y así fue: las luces se prendieron y los pude ver y empezaron a tocar Night of the Hunter con Jared que apareció corriendo y gritando "Jump, Jump, Jump, Argentinaaaa!". Así fue como empezó. No me acuerdo los temas en el orden que los tocaron, pero tampoco me parece relevante. Ni tampoco me acuerdo en qué canción fue que lagrimeé un poco, la emoción de mirarlos a los tres ahí arriba del escenario y mirar la pantalla y ver que no era un sueño y que eran ellos es algo que todavía me pone los pelos de punta. No podía creer que estaba viendo todo lo que veía en los conciertos por la televisión: como Jared salía con la super linterna y alumbraba a la gente, como se tiraba al público en The Kill, como gritaba "Jump and touch the sky" en Closer to the Edge y como hacía subir gente del campo al escenario en Kings and Queens. Todo, todo estuvo ahí e inclusive más. No me voy a olvidar del "I won't stop singing 'til you dance around the room" ni de este momento mientras la canción "The Power of Love" sonaba:




Ni tampoco me voy a olvidar cuando Jared dijo "30 Seconds to Mars will come back to Argentina for the rest of our lives!" ni cuando concluyó con el "I want to take a picture and posted it on twitter". Y así fue:


[Lo mejor, es que cuando vi la imagen con buena calidad: ¡me pude encontrar!]

Y después con la última canción (Kings and Queens) terminó y me dejó con una sensación de felicidad inexplicable. Creo que tengo todo lo contrario a lo que le llaman depresión post-concierto; yo tengo alegría post-concierto. No me agarra tristeza cuando pienso en el 01/04/2011, me agarra una inmensa felicidad de saber que pude estar ahí. Y cuando escucho las canciones no puedo evitar recordar lo que hacían mientras tocaban la canción: la manera en la que Tomo tocaba la guitarra sin ver, como Shannon tocaba con increíble precisión la batería ni lo que decía o hacía Jared mientras cantaba y tocaba la guitarra. Todo eso me trae una sonrisa enorme a la cara y me da como una descarga de alegría y adrenalina. 


01/04/2011, 30 Seconds to Mars en el Luna Park en Buenos Aires, Argentina: ¡increíble e inolvidable recuerdo! 



domingo, 3 de abril de 2011

3 de Abril

Es complicado tratar de expresar lo que siento, porque en realidad hoy no siento nada. ¿Soy una mala hija? Yo creo que no. Porque sí, hoy hubiésemos estado de fiesta y celebrando tu cumpleaños pero no lo hicimos. Hoy sí me acordé de vos, no voy a mentir, no voy a decir que ni siquiera pensé en vos, pero hoy no fue un día especial. Todos los días pienso en vos, siempre hay un momento en el que estás presente en mi mente. Por eso hoy, 3 de abril, fue un día como cualquier otro.
Yo no soy de esas personas que se acuerdan de los seres queridos en fechas especiales. Yo me acuerdo cuando hay cosas que me traen recuerdos y que suceden en cualquier día y lugar. 
Honestamente, hoy no fue un día MUY especial, al contrario, fue muy común. Hice tarea de química, leí FanFics, fui a comprar unas cosas al supermercado, cociné brownies... nada fuera de lo normal. Para mí, un día más importante en el cual estuviste demasiado presente fue el viernes pasado, que fue el recital de 30 Seconds to Mars. 
Ese día te nombré miles de veces cuando decía "Sí, porque en el 2007 vine con mi mamá" o "Mi Santa Madre me acompañó a todos lados y fue arrastrada al concierto por mi culpa jaja" y también cómo podían faltar el clásico "Me acuerdo que en cuanto Jared me tiró el beso mi mamá me miró pensando que me había desmayado". Sí, estuviste presente en todo momento ese día. Inclusive, durante The Kill, o Attack o A beautiful lie (canción con la que abrieron el recital del 2007) me acordaba de vos y pensaba que me estabas viendo desde ahí arriba y estabas feliz por mi; viendo como tu hija estaba una vez más ahí, cumpliendo su sueño y cantando a todo pulmón esas canciones que escucha todo el tiempo.
Como vengo diciendo, para mi es más válido pensar en las personas en los momentos en los que te "sale" naturalmente y no porque es un día especial. Obviamente la fecha sola y los recuerdos te terminan condicionando, pero pienso que es más valioso cuando te acordás en los momentos cotidianos con las cosas de todos los días. Y por eso siento que no soy una mala hija: no necesito fechas importantes para recordarte porque siempre estás conmigo.
Y para cerrar, no puedo evitar pensar en esa sabia frase que le decías a los pelotudos que se deprimían por cumplir años: "Mejor cumplir años a que no cumplirlos". Que irónico, ¿no?